Los entornos digitales como entornos para la metacognición.

Los entornos digitales como entornos para la metacognición:

La metacognición es necesaria para moverse en entornos digitales.

Metacognición: capacidad para autorregular nuestro aprendizaje, planificar y evaluar el proceso que seguimos mientras aprendemos.

LA METACOGNICIÓN ES TOMAR CONCIENCIA DE CÓMO APRENDEMOS, DE CÓMO ORGANIZAMOS LA INFORMACIÓN, DE CÓMO EXPONEMOS LO QUE SABEMOS.

De qué forma:

Preguntándonos qué nos resulta más o menos útil.
Qué debemos priorizar. Qué debemos corregir. Qué procedimientos son los más adecuados. Qué estrategias poner en marcha y de qué forma.

¿Y cómo hacerlo en entornos digitales?

En realidad en la red utilizamos a veces la metacognición sin darnos cuenta, pero seguir un modelo que nos resulte práctico, puede ayudarnos.
La caja de herramientas puede resultar útil como elemento de reflexión metacognitiva.

La “Caja de herramientas” es un objeto de aprendizaje pero también de gestión digital.

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Gestionar el conocimiento, gestionar nuestras acciones digitalmente incluida nuestra identidad digital, debería partir del empleo de la metacognición. Es decir, del manejo consciente de lo que realizamos si utilizamos Internet y sus múltiples aplicaciones y comunidades asiduamente.
El aprendizaje es necesario para ello.
Aprender a aprender es parte de la metacognición.

Paz Barceló.

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Es el tiempo del conocimiento, de la pedagogía, del aprendizaje.

Es el conocimiento.

Estamos en unos tiempos en los que la pedagogía debería tener más presencia que nunca.

La Sociedad hiper conectada, Sociedad del Conocimiento y de la Información, nos conduce a senderos en los que se configura con bastante claridad una más que emergente economía digital, que va acompañada de una, también, cultura digital.
Sin embargo, muchas veces, se le está dando más voz a todo lo relacionado con el marketing (que merece todos mis respetos, que quede claro), y a consignas de cómo utilizar herramientas digitales en las escuelas o las empresas sin tener en cuenta la necesidad de adquirir unas competencias que van mucho más allá de la mera utilización de ellas. Y de una serie de consejos para motivar a empleados o alumnos (pues todo se mezcla) desde un asesoramiento que viene del ámbito empresarial y que olvida lo colaborativo, el fomento del pensamiento crítico, el derecho a no estar contentos con lo que tenemos y que propugna la felicidad individual desde propuestas vacuas de contenido. Lo siento, así lo veo y así lo leo.
¿Por qué es el tiempo de la Pedagogía?

Porque la adquisición de una cultura digital para manejarnos en entornos virtuales necesita de una serie de habilidades específicas que pasan por el aprendizaje.

Y debe ser un aprendizaje permanente debido a que los cambios suceden con tal rapidez, que si no nos ponemos las pilas, nos quedamos fuera de dónde ocurren muchas de las cosas interesantes y además en un instante.
Se ha escrito ya mucho sobre la facilidad que tenemos con los diversos dispositivos actuales para acceder a la información en cualquier momento y lugar, lo que conlleva una ubicuidad en el acceso.

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Necesitamos de una multi alfabetización para movernos con eficiencia en las redes. Es decir, saber emplear la metacognición para funcionar en un mundo complejo con enormes flujos de información en distintos formatos y medios. Aprender.                                                         


Aprender a solucionar problemas, desarrollando el pensamiento creativo más que nunca.

Y saber que el aprendizaje permanente forma parte indisoluble del trabajo.
Un aprendizaje permanente que ya se explicaba de forma extensa en el “Memorándum para el Aprendizaje Permanente” del año 2000: Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas 30. 10. 200. SECC (2000) 1832.
Y que explicitaba que “…los protagonistas de las Sociedad del Conocimiento son los propios ciudadanos”. Y eso conduce al empoderamiento.
El empoderamiento o control de nuestras vidas (y por extensión, de nuestras vidas laborales) en un momento en que parece que nos lo están hurtando.

Uno de los Objetivos del Memorándum es el Mensaje clave nº 5: Redefinir la orientación y el asesoramiento para que “… todos los ciudadanos puedan acceder a una información y asesoramiento de calidad acerca de las oportunidades de aprendizaje”.

Es pues el momento de los educadores, de los maestros, pedagogos /psicopedagogos.
No es el: “It’s the economy, stupid” con el que dicen que ganó Clinton unas elecciones. Es el conocimiento y su gestión, es el aprendizaje.

Paz Barceló.

 

 

 

Comunidades de práctica, redes de aprendizaje, alternativas en la post job economy.

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       El encorsetamiento que presentan muchas empresas e instituciones estatales, debido a un funcionamiento estructurado jerárquicamente y por lo tanto,  poco o nada participativo. Las nuevas reglas, cada vez más asfixiantes que restan autonomía a los profesionales. La  crisis, el miedo, la sensación de que el conocimiento que cada uno poseemos puede quedar diluido por ellas, por sus recortes y demandas, conduce a muchas personas a organizarse de otra manera.

                Pero detrás no sólo hay una necesidad, sino una actitud de volver a plantear las cosas.

                El aprendizaje permanente es desde hace años un continuum  desde la escuela a la vida laboral y post laboral. La sociedad hiperconectada ofrece posibilidades enormes de conocimiento a través de la/las redes virtuales – sociales,  que además se expresan en ámbitos presenciales.

     Es por ello que las comunidades de práctica están aumentado cada vez más, sean virtuales u offline.

El concepto de comunidades de práctica se atribuye a Wegner, aunque anteriormente había sido ya utilizado. No es el único que ha escrito sobre el tema.

 Wenger lo explicó en el libro publicado junto con Jane Lave, Situated learning. Legitimate peripheral participation (Cambridge University Press, 1991).

           El concepto proviene del ámbito del aprendizaje, aunque se aplica  también a empresas o grupos de personas para un fin común, la colaboración.

                Porque el trabajo y el aprendizaje ya no pueden estar desunidos.

          La cuestión es compartir conocimiento. Favorecer el aprendizaje informal, establecer contactos y redes de intercambio desde donde puedan surgir proyectos, reciprocidad de ideas. Aprender de los demás y ofrecer lo que uno sabe hacer.

                Y qué propone Wegner: que el conocimiento que se intercambia en contextos de práctica basado en las relaciones es especialmente fructífero. Que cuando un grupo de personas comparte una preocupación o una pasión por algo e interactúa, surgen ideas novedosas y útiles para todos.

                 El compromiso por algo es lo que satisface la empresa conjunta, la pertenencia a un grupo en la búsqueda de un bien común. Se construyen relaciones basadas en la ayuda que benefician individualmente a cada uno de los miembros y a la comunidad de práctica de la cual se forma parte. Son además comunidades vivas, transformables y ampliables en el tiempo y ayudan enormemente a la resolución de problemas y al establecimiento de múltiples conexiones.

                Tanto las propuestas del conectivismo de S. Downes y G. Siemens (2004): conectar nodos, fuentes de información creando redes que facilitan el aprendizaje continuo y la creación de comunidades de intercambio de conocimiento; el manifiesto Cluetrain (1999) o las comunidades de trabajo compartido o co working, configuran comunidades de práctica. Las propuestas se dirigen a huir de las imposiciones dominantes, excluyentes y atascadas en un tiempo en el que las interacciones, por falta de internet, eran más limitadas.

                En la etapa de la post job economy o economía post empleo, en la que parece que las oportunidades para muchos se reducen, las comunidades de práctica son casi una tarea revolucionaria.

                Lejos de planteamientos uniformes, cerrados y estables, apuestan por la horizontalidad; por el “todos podemos hacerlo juntos”; crean valor y flexibilidad a la hora de enfrentar retos personales, laborales y de aprendizaje. Permiten moverse al margen de imposiciones, crear nuevas y diferentes opciones, sin dejar a nadie fuera, pues todo el mundo tiene un valor. Un conocimiento que aportar.

                La  escuela no puede quedarse al margen.

                 Un reto, pero una oportunidad. Walk on the wild side…

                  Paz Barceló.